Denuncia urgente sobre la propagación de enfermedades y la crisis humanitaria en Cuba
Hemos recibido información de fuentes dentro de Cuba, profundamente preocupantes, que señalan que el régimen Castro‑Canel asesino habría propagado e incluso facilitado la propagación simultánea de múltiples virus y brotes epidemiológicos, estimados por estas mismas fuentes entre nueve y diez virus.
Estas denuncias sostienen que dicha propagación tendría el objetivo de mantener a la población enferma, debilitada, incapaz de reclamar sus derechos y, en la práctica, provocando la muerte de numerosos cubanos.
Más allá de estas alarmantes informaciones, lo que siesta a simple vista es la emergencia sanitaria extrema que vive el país.
La población carece de alimentos, medicamentos, electricidad, agua potable y acceso a servicios médicos básicos. Los hospitales están sin médicos, sin sueros, sin analgésicos esenciales, sin antibióticos y sin capacidad para atender siquiera emergencias comunes.
La situación en los cementerios es igualmente crítica: no hay ataúdes, y muchos cuerpos están siendo depositados en cajas improvisadas de cartón que se deshacen. No hay transporte para trasladar fallecidos, generando condiciones indignas y traumáticas para las familias.
Todo ocurre bajo un sistema que reprime cualquier protesta, impide denunciar, intimida a las familias y mantiene al pueblo en un estado de agotamiento físico y emocional.
Ante estas evidencias y las denuncias recibidas, exhortamos a organismos internacionales, instituciones de derechos humanos, medios de prensa y gobiernos democráticos a investigar de inmediato la situación epidemiológica y humanitaria en Cuba, así como las responsabilidades del régimen en el deterioro acelerado de la salud pública y las muertes en masas de los ciudadanos.
El pueblo cubano está completamente indefenso. Necesita acompañamiento, investigación y presión internacional, urgente.
INTERVENCIÓN MILITAR HUMANITARIA.
MOVIMIENTO/PARTIDO 30 DE NOVIEMBRE FRANK PAÍS
Muy conveniente, para mantener a las personas en sus casas y no salgan a protestar, un pueblo tan destruido y peor enfermo, sin fuerzas
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