miércoles, 31 de agosto de 2016

APRENDAMOS DE OTROS.

APRENDAMOS DE OTROS

Por Antonio "Tony" Pons

Los cubanos estamos pasando por las inclemencias políticas experimentadas ya en otros países que fueron subyugados por los comunistas y de ellos y de nuestras propias experiencias como país aislado por carecer de fronteras, por ser una isla y, por tener en nuestro entorno político un cumulo muy amplio de dirigentes locales e internacionales que viven preocupados de sus propios modus vivendi corruptos, y de sus cobardes y miserables políticas de apoyo a las nuevas dictaduras, que nos obliga a copiar muchas de esas experiencias de otros pueblos que han pasado este muy triste proceso de opresión política y económica. Teniendo en cuenta que los organismos internacionales como la ONU y la OEA tan solo sirven a intereses de manipulación sin que cumplan las funciones para  los que fueron creados.
La opinión pública mundial ya comprende que el comunismo es un sistema esencialmente totalitario. Los que niegan este hecho son los propios comunistas y quienes se han dejado engañar por su propaganda, más otros que operan por conveniencias personales junto a ellos convirtiéndose en compañeros de ruta que los llevan a convertirse en entes tan o más peligrosos que los comunistas que abrazan el marxismo como su religión.
Luego de impuesto el brutal sistema comunista, luego de sus crímenes, atropellos, encarcelamientos para imponerse, su fundamentación no debe ser el maltrato físico brutal como en el caso nazi. Pero para lograr sus éxitos políticos sin un cuerpo de opresión brutal y criminal bien desarrollado, se hace imposible, sin un ejército bien manipulado y chantajeado, también se hace imposible y, sin la crueldad de un aparato de seguridad interna bien cruel, abusivo  tan destructor como el mismo gobierno en sí, no llegarían nunca a tener un control absoluto. Luego de eso vienen las demoliciones de las instituciones democráticas con un fuerte plan mordaza de todos los medios de difusión y propaganda.
La base del método comunista, tanto en la toma del poder como en su mantenimiento es la perfecta utilización de la mentira y esto ellos, los comunistas, lo hacen mejor que cualquier otro sistema totalitario. La mentira política se encuentra en todos los lados, no solamente en su ideología sino también en sus consignas, en la diplomacia, los acuerdos internacionales que firman para luego lanzarlos a la basura y/o utilizarlos cuando estos les sean propicios. Las mentiras no van dirigidas solamente al mundo exterior sino que se llevan a toda la sociedad dándoles promesas falsas a la población todo el tiempo. En ninguna otra parte la mentira desempeña un papel  tan primordial ni es usada con tanta maestría como los comunistas.
El logro más sobresaliente de los comunistas es el arte de usar simultáneamente toda una serie de declaraciones falsas que van desde las mentiras verosímiles y sutiles hasta las negaciones más absurdas de situaciones evidentes para todo el mundo y esto nos lleva a recordar cuando  el 4 de mayo de 1960 el Partido Comunista Cubano hizo explotar el  barco francés “La Coubre” para inculpar a los Estados Unidos y a la resistencia anticomunista interna. Como  usaron más recientemente mentiras reconocidas internacionalmente con el asesinato de Oswaldo Payá Sardiñas. A ellos no les importa un bledo que la crítica mundial esté al tanto de que es una mentira, siempre tratan de encubrir sus crímenes o posiciones con mentiras. Cuando se va a dar un informe de los hechos, un comité especializado los estudia y luego fabrica la versión que es revisada y estudiada por el dictador comunista..
El progreso del comunismo depende de los comportamientos sociales y los éxitos políticos se condicionan a la progresión de los avasallamientos sociales cuyo factor principal es la automatización de la sociedad y la desaparición de los lazos sociales. El terror comunista apunta a crear el miedo y la desconfianza en los ambientes sociales donde actúan sus adversarios.
La forma más eficaz de defensa ante el totalitarismo comunista es: mantener los lazos de solidaridad humana con la sociedad, la familia, todo su entorno económico y social. Crear la buena vecindad y los vínculos más amplios de la comunidad nacional. Una sociedad no será propensa al temor ni estará dispuesta a hacer concesiones si existen vínculos naturales interhumanos los cuales el sistema trata de desbaratarlos. De las acciones solidarias pueden resultar importantes consecuencias políticas. Mientras los comunistas tratan de desunir, la oposición debe hacer su lucha pasiva en unir, formar asociaciones aunque sean clandestinas de apoyo mutuo. Hacer de su opositor político un amigo al que asistes en momentos de apuro, eso lo compromete a corto o largo plazo.
La resistencia dividida de forma y no de fondo, busca el mismo final y ese final es el de la libertad que de una u otra manera conforma la unidad. Unidad para el propósito final, luego, más tarde, una vez libres se resolverá todo dentro del campo político. El mal que nos golpea durante más de medio siglo, tremendamente ofensivo y agresor debe hacer despertar las voluntades pisoteadas y vejadas por la dictadura. Unidad tanto en la acción pasiva como en los propósitos. Unidad como modo de defensa contra la supresión de los derechos humanos y contra el atropello de la dignidad humana, unidad contra la carestía. Tocar a las puertas con cartas informativas de las necesidades y la forma de exigirlas como sociedad civil, a la larga tiene sus logros. La unidad, el grupo, la muchedumbre se libera del miedo y salta los obstáculos.
A pesar de que la incertidumbre golpea la mayor parte de la población y la espera de cualquier ayuda externa los cruza de brazos, la resistencia, siempre minoría, avanza y cobra fuerza. El plan debe ser el desarrollo de la unidad social. Las Damas de Blanco son una muestra no solo de hidalguía sino de conquista de terrenos. Comenzaron unas pocas en la Habana y ya la isla se viste de blanco los domingos con grupos de valientes mujeres que en silencio invitan a la unidad nacional contra la barbarie comunista. Ellas son la oposición del silencio con la moral de las mambisas de nuestra guerra de independencia.
Unidad para la libertad, unidad para las exigencias, unidad para el decoro y los principios patrios arrebatados sin importar la militancia sino el fin y hacia esa unidad de toda la población cubana es que debemos marchar con el compromiso de la conquista de una patria libre, independiente y soberana.


Antonio (Tony) Pons
Expreso Politico Cubano.

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