APRENDAMOS DE
OTROS
Por Antonio "Tony" Pons
Los cubanos
estamos pasando por las inclemencias políticas experimentadas ya en otros
países que fueron subyugados por los comunistas y de ellos y de nuestras
propias experiencias como país aislado por carecer de fronteras, por ser una
isla y, por tener en nuestro entorno político un cumulo muy amplio de
dirigentes locales e internacionales que viven preocupados de sus propios modus
vivendi corruptos, y de sus cobardes y miserables políticas de apoyo a las
nuevas dictaduras, que nos obliga a copiar muchas de esas experiencias de otros
pueblos que han pasado este muy triste proceso de opresión política y
económica. Teniendo en cuenta que los organismos internacionales como la ONU y
la OEA tan solo sirven a intereses de manipulación sin que cumplan las
funciones para los que fueron creados.
La opinión pública
mundial ya comprende que el comunismo es un sistema esencialmente totalitario.
Los que niegan este hecho son los propios comunistas y quienes se han dejado
engañar por su propaganda, más otros que operan por conveniencias personales
junto a ellos convirtiéndose en compañeros de ruta que los llevan a convertirse
en entes tan o más peligrosos que los comunistas que abrazan el marxismo como
su religión.
Luego de
impuesto el brutal sistema comunista, luego de sus crímenes, atropellos,
encarcelamientos para imponerse, su fundamentación no debe ser el maltrato
físico brutal como en el caso nazi. Pero para lograr sus éxitos políticos sin
un cuerpo de opresión brutal y criminal bien desarrollado, se hace imposible,
sin un ejército bien manipulado y chantajeado, también se hace imposible y, sin
la crueldad de un aparato de seguridad interna bien cruel, abusivo tan destructor como el mismo gobierno en sí,
no llegarían nunca a tener un control absoluto. Luego de eso vienen las
demoliciones de las instituciones democráticas con un fuerte plan mordaza de
todos los medios de difusión y propaganda.
La base del
método comunista, tanto en la toma del poder como en su mantenimiento es la
perfecta utilización de la mentira y esto ellos, los comunistas, lo hacen mejor
que cualquier otro sistema totalitario. La mentira política se encuentra en
todos los lados, no solamente en su ideología sino también en sus consignas, en
la diplomacia, los acuerdos internacionales que firman para luego lanzarlos a
la basura y/o utilizarlos cuando estos les sean propicios. Las mentiras no van
dirigidas solamente al mundo exterior sino que se llevan a toda la sociedad
dándoles promesas falsas a la población todo el tiempo. En ninguna otra parte
la mentira desempeña un papel tan
primordial ni es usada con tanta maestría como los comunistas.
El logro más
sobresaliente de los comunistas es el arte de usar simultáneamente toda una
serie de declaraciones falsas que van desde las mentiras verosímiles y sutiles
hasta las negaciones más absurdas de situaciones evidentes para todo el mundo y
esto nos lleva a recordar cuando el 4 de
mayo de 1960 el Partido Comunista Cubano hizo explotar el barco francés “La Coubre” para inculpar a los Estados
Unidos y a la resistencia anticomunista interna. Como usaron más recientemente mentiras reconocidas
internacionalmente con el asesinato de Oswaldo Payá Sardiñas. A ellos no les
importa un bledo que la crítica mundial esté al tanto de que es una mentira,
siempre tratan de encubrir sus crímenes o posiciones con mentiras. Cuando se va
a dar un informe de los hechos, un comité especializado los estudia y luego
fabrica la versión que es revisada y estudiada por el dictador comunista..
El progreso del
comunismo depende de los comportamientos sociales y los éxitos políticos se
condicionan a la progresión de los avasallamientos sociales cuyo factor
principal es la automatización de la sociedad y la desaparición de los lazos
sociales. El terror comunista apunta a crear el miedo y la desconfianza en los
ambientes sociales donde actúan sus adversarios.
La forma más
eficaz de defensa ante el totalitarismo comunista es: mantener los lazos de
solidaridad humana con la sociedad, la familia, todo su entorno económico y
social. Crear la buena vecindad y los vínculos más amplios de la comunidad
nacional. Una sociedad no será propensa al temor ni estará dispuesta a hacer
concesiones si existen vínculos naturales interhumanos los cuales el sistema
trata de desbaratarlos. De las acciones solidarias pueden resultar importantes
consecuencias políticas. Mientras los comunistas tratan de desunir, la
oposición debe hacer su lucha pasiva en unir, formar asociaciones aunque sean
clandestinas de apoyo mutuo. Hacer de su opositor político un amigo al que
asistes en momentos de apuro, eso lo compromete a corto o largo plazo.
La resistencia
dividida de forma y no de fondo, busca el mismo final y ese final es el de la libertad
que de una u otra manera conforma la unidad. Unidad para el propósito final,
luego, más tarde, una vez libres se resolverá todo dentro del campo político.
El mal que nos golpea durante más de medio siglo, tremendamente ofensivo y
agresor debe hacer despertar las voluntades pisoteadas y vejadas por la
dictadura. Unidad tanto en la acción pasiva como en los propósitos. Unidad como
modo de defensa contra la supresión de los derechos humanos y contra el
atropello de la dignidad humana, unidad contra la carestía. Tocar a las puertas
con cartas informativas de las necesidades y la forma de exigirlas como
sociedad civil, a la larga tiene sus logros. La unidad, el grupo, la
muchedumbre se libera del miedo y salta los obstáculos.
A pesar de que
la incertidumbre golpea la mayor parte de la población y la espera de cualquier
ayuda externa los cruza de brazos, la resistencia, siempre minoría, avanza y
cobra fuerza. El plan debe ser el desarrollo de la unidad social. Las Damas de
Blanco son una muestra no solo de hidalguía sino de conquista de terrenos.
Comenzaron unas pocas en la Habana y ya la isla se viste de blanco los domingos
con grupos de valientes mujeres que en silencio invitan a la unidad nacional
contra la barbarie comunista. Ellas son la oposición del silencio con la moral
de las mambisas de nuestra guerra de independencia.
Unidad para la
libertad, unidad para las exigencias, unidad para el decoro y los principios
patrios arrebatados sin importar la militancia sino el fin y hacia esa unidad
de toda la población cubana es que debemos marchar con el compromiso de la
conquista de una patria libre, independiente y soberana.
Antonio (Tony)
Pons
Expreso Politico Cubano.
